Proyecto Djehuty

Tumbas de Djehuty y Hery

Notices 
descriptives de Champollion, mencionando su descubrimiento de la tumba 
de Hery en 1829 Notices descriptives de Champollion, mencionando su descubrimiento de la tumba de Hery en 1829.

Estudio previo de las tumbas

Las tumbas de Djehuty y de Hery, excavadas en la falda sur de la colina rocosa de Dra Abu el-Naga, fueron descubiertas nada más y nada menos que por J. F. Champollion, a comienzos del siglo XIX. En su "Monuments de l'Egypte et de la Nubie: notices descriptives", vol. I, tan solo anotó, sin embargo, un breve pasaje de la inscripción que acompañaba a una escena funeraria en la tumba de Hery.

Alrededor del año 1840, las tumbas recibieron al siguiente visitante ilustre, K. R. Lepsius. De nuevo, este pionero de la egiptología se limitó a copiar y reproducir en su obra monumental "Denkmaeler aus Aegypten und Aethiopien", vol. III, las secciones de las inscripciones que le parecieron más significativas y que servían para identificar a los propietarios.

Castillo del Marqués de 
Northampton Castillo del Marqués de Northampton.

En los años 1898-99 el marqués de Northampton "redescubrió" las tumbas durante su viaje de estudios por la región, acompañado por dos afamados egiptólogos, P. E. Newberry y W. Spiegelberg. Los resultados fueron publicados un año después bajo el título "Report on some excavations in the Theban necropolis". Spiegelberg fue quien se encargó de estudiar los gafitti escritos sobre las paredes interiores de las tumbas, en lengua y escritura "demótica". Datan de época ptolemaica o greco-romana y documentan el enterramiento de momias de ibis (el ave en la que se encarnaba el dios Tot) dentro del antiguo complejo funerario. K. Sethe se ocupó de las inscripciones jeroglíficas en "escritura enigmática", es decir, utilizando los signos jeroglíficos no de la forma convencional, sino dotándolos de un valor fonético y semántico distinto, críptico, jugando la mayoría de las veces con la imagen del signo; una peculiaridad más del reinado de Hatshepsut. Spiegelberg había ya publicado ese mismo año, en 1900, un artículo en la revista Recueil de Travaux sobre la inscripción biográfica más extensa, grabada sobre una de las paredes del recibidor de la tumba de Djehuty, y denominada "estela de Northampton".

Años después, S. Schott visitó la tumba y sacó fotos de los relieves grabados sobre las paredes de las áreas accesibles de las tumbas. Hasta la fecha, estas fotos, la mayoría de ellas no han sido nunca publicadas, formaban el documento gráfico más importante de las tumbas. Sus negativos están guardados en el archivo del Griffith Institute de Oxford, y han llegado hasta nosotros gracias a la amabilidad del Dr. J. Malek. Copias de estas fotos nos fueron también facilitadas por medio del profesor E. Winter de la universidad alemana de Trier.

Sethe incluyó en su obra fundamental "Urkunden der 18. Dynastie", vol. II, publicada en 1927, los textos jeroglíficos más importantes que podían copiarse en la tumba de Djehuty.

En los años 1952-53, T. Säve-Söderbergh entró en la tumba junto con J. Barns y J. Janssen del Griffith Institute. Estos egiptólogos tuvieron a su disposición unos dibujos realizados por Davies, los cuales llegaron a sus manos por medio de Schott.

En 1956, de nuevo Säve-Söderbergh estuvo estudiando la tumba, prestando especial atención a las escenas del banquete funerario de la tumba de Djehuty. Publicó sus conclusiones en un artículo dentro del número 16, de 1958, de la revista Mitteilungen des Deutschen Archäologischen Instituts Abteilung Kairo.

Desde entonces las tumbas no han sido objeto de ningún estudio egiptológico.