Proyecto Djehuty

Contexto geográfico

Tebas

Ubicación de Dra Abu el-Naga, zona de la excavación
Ubicación de Dra Abu el-Naga, zona de la excavación.

Tebas, la capital del IV nomo Alto Egipto, se extendía a lo largo de la ribera oriental del Nilo, en la región situada entre la actual Luxor y Karnak, unos 500 km. al sur de El Cairo. Los egipcios la llamaban Waset, la "Ciudad del Cetro", y fueron los griegos los que la denominaron Tebas, nombre que ya utilizara Homero cuando hablaba de "Tebas la de las Cien Puertas", refiriéndose no tanto a las puertas de la ciudad como a las impresionantes columnas del cercano templo de Karnak, el mayor de los construidos en Egipto en honor a Amón.

La posición geográfica de Tebas contribuyó en gran medida a su importancia histórica, ya que estaba cerca de Nubia y del desierto oriental, área rica en recursos minerales y surcada de rutas comerciales. En los comienzos de la historia egipcia, los gobernantes locales de Tebas llevaron a cabo una política de expansión activa, sobre todo en los Períodos Intermedios I y II. En el Reino Antiguo no fue más que una ciudad provinciana, aunque en el Reino Medio se afianzó como centro administrativo de la parte meridional del Alto Egipto. Su período de mayor esplendor llegó con la dinastía XVIII, cuando la ciudad se convirtió en la capital del país. Sus templos fueron los más importantes y ricos, mientras que las tumbas de la elite, ubicadas en la orilla occidental, fueron las más lujosas. Incluso a finales de la dinastía XVIII, cuando la residencia real y el centro político del país se trasladaron hacia el norte (El-Amarna, Menfis y Pi-Ramsés), los templos tebanos continuaron con su esplendor, los reyes continuaron siendo enterrados en el Valle de los Reyes, y la ciudad mantuvo su importancia administrativa. Durante el III Período Intermedio, Tebas, y su sacerdocio de Amón, representó la contrapartida de la monarquía de las dinastías XXI y XXII, que gobernaban desde Tanis, en el Delta. La influencia tebana terminó en el Período Tardío.

En la ribera occidental de río, al pie de la montaña tebana, se extendía la gran necrópolis real y civil de la capital. Los egipcios la denominaban Imentet en waset, "el Occidente de Tebas". En esta zona estaban las tumbas de los reyes, de sus familiares y de los principales dignatarios, pero también era el lugar donde se celebraba el culto al rey vivo divinizado en los llamados "Templos de Millones de Años".