Proyecto Djehuty

Diario de excavación

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12 de febrero

Miguel Ángel lleva días y días “encerrado” en su “ibis bar”, es decir, en la pequeña capilla ramésida que descubrimos hace ya cuatro campañas y que se ubica en el cuarto “piso”. Primero fijó y consolidó el grueso preparado de mortero tosco sobre el que se aplicó la pintura, y que, por su alto contenido de paja y la mala calidad de la piedra de la en este nivel de la colina, se había desprendido en gran parte de la capilla. Una vez fijada la base a la pared, limpió cuidadosamente la superficie y, ahora, ha consolidado el pigmento existente. El resultado final es sencillamente espectacular. Donde hace un mes a penas se adivinaban las figuras, ahora la escena se ve y se entiende perfectamente.

Miguel Ángel consolida la pintura
Miguel Ángel consolida la pintura de la capilla ramésida.
Incluye escenas de divinidades, barcas y telares
A pesar del pequeño tamaño de la pared se incluyen escenas de divinidades, barcas y telares.
Todo se aprecia más nítidamente
Las figuras y el texto pueden ahora apreciarse de forma mucho más nítida.

En la zona sur del Sector 10 ha salido a la luz un nuevo pozo, a un metro escaso del que se ubica delante de la capilla de adobe. El brocal, como todos, es de adobe, con alguna piedra de caliza embutida en el murete. Entre pozo y pozo, hemos rebajado 20 centímetros y sale a la luz abundante cerámica y acumulaciones de piedras. Tanto unas como otras se apoyan sobre un suelo de tierra compacta o “dakka”. La cerámica, que todavía descansa en su sitio, parece del tipo de comienzos de la dinastía XVIII, pero también podría ser de la dinastía anterior.

Vista de la zona sur del Sector 10
Vista de la zona sur del Sector 10, ya con dos pozos delante de la pequeña capilla de adobe.
Pito fotografía el estado de la excavación
Pito fotografía el estado de la excavación al final de la mañana.
Saabut limpia con cuidado
Saabut limpia con cuidado entre las piedras y la cerámica rota sobre el suelo.

Curro y Gudelia no paran ni un segundo en procesar el material que va saliendo en la excavación de los distintos sectores y en el pozo funerario. En uno de los grandes amasijos de tela de lino que hallamos, Gudelia hoy ha descubierto una pequeña inscripción identificativa, mencionando a un “supervisor del granero”. La tela era de gran calidad, pero por desgracia el nombre del propietario se nos escapa. La cantidad de tela que procesamos es impresionante.

Gudelia revisando un conjunto de linos
Gudelia revisando un conjunto de linos de la excavación de ayer.
Inscripción en tinta negra
Inscripción en tinta negra sobre una de las telas.
Saquito de natrón
Saquito de natrón.