Proyecto Djehuty

Diario de excavación

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18 de enero

Alí y Kamal nos han venido a buscar al hotel a las siete de la mañana y nos hemos ido todos a Gebel Silsilah, a unos doscientos kilómetros al sur de Luxor. Es el nombre moderno de una de las canteras más explotadas en época de la reina Hatshepsut para extraer piedra arenisca. En la zona de Luxor predomina la piedra caliza, y la arenisca se valoraba más para determinados elementos arquitectónicos, como jambas y dinteles de puertas en templos y tumbas. La cantera está casi tocando el Nilo, por lo que los trabajadores antiguos se ahorraban el penoso transporte de la piedra hasta el río. Tener el Nilo a los pies hace que el lugar tenga una belleza muy especial. Los oficiales de Hatshepsut involucrados en el aprovisionamiento de piedra (también en otras épocas) dejaron en la orilla occidental pequeñas capillas talladas en la roca y decoradas con escenas de tipo funerario, lo que las convierte en documentos históricos de importancia para estudiar esta época.

Alí compra plátanos
De camino, Alí compra plátanos para todos en Esna.
Faluca
Faluca de transporte pasa por delante de Gebel Silsilah.
Foto de grupo
Foto de grupo dentro del speos construido por Horemheb.

Después de un ligero almuerzo junto al Nilo, cruzamos a la otra orilla en faluca, para visitar los principales lugares de extracción de la roca. Las dimensiones de las galerías son tales que la luz y el ambiente recuerda al de una catedral. Por la zona, camino del río, se pueden ver estatuas y estelas que quedaron abandonadas a medio hacer. Ya habíamos estado aquí hace tres años, pero el lugar es tan mágico que ha merecido la pena volver.

Curro en la cantera occidental
Curro delante de uno de los cortes en la cantera occidental.
Foto de grupo en la cantera
Foto de grupo en la cantera.
Esfinge abandonada
Esfinge abandonada a medio hacer en la orilla oriental.

De regreso, a unos cinco kilómetros al norte, nos paramos en un lugar llamado Shat er-Rigal, que es la entrada a un wadi que se adentra en el desierto occidental. Allí, por razones no del todo claras, se talló un relieve de grandes dimensiones mostrando al primer rey Tebano, Montuhotep, unificador del país tras unos años de falta de poder central y división interna, en trono al año 2000 a. C., junto a su padre Intef y al portador del sello real Khety. Esta es la época en la que vivió nuestro arquero Iqer; y este es el rey con el que quiso asociarse la reina Hatshepsut quinientos años después, al construir su templo funerario junto al de este legendario rey Tebano, en Deir el-Bahari. Un lugar histórico y una parada para recordar.

Entrada a la galería principal
Entrada a la galería principal de la cantera.
Interior de la galería
Interior de la galería en la orilla oriental.
Alí y el mudir
Alí y el mudir junto a la inscripción de Montuhotep en Shat er-Rigal.