Proyecto Djehuty

Diario de excavación

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11 de enero

Trabajo de gabinete

Desde mi despacho de Madrid había llamado ayer al Dr. Holeil, Director del Servicio de Antigüedades en todo el área de Luxor, para quedar con él y hacer el papeleo para comenzar la excavación. Me citó en su casa a las diez de la mañana, así que quedamos para desayunar todos a las ocho y media. El sol ya calentaba lo suficiente como para sentarnos fuera, en el patio. Desde aquí la vista del campo sigue siendo tan preciosa como siempre. Justo delante del hotel habían plantado esta vez berenjenas. Todavía no sabemos si ha sido sólo por ser el primer día o qué, el desayuno incluyó, además de pan, mantequilla, mermelada, queso fresco y huevos duros, una cazuela de judías pintas (“foul”) y otra de “falafel”, una especie de croquetas de espinacas que están muy buenas.

Holeil me recibió en su casa, construida recientemente junto a la antigua casa de Howard Carter. Es sencilla, de techos altos y paredes blancas, salpicadas con dibujos de sus hijos pequeños, el suelo cubierto de esteras del Delta y los muebles de madera oscura. Con música clásica de fondo, charlamos un rato y en seguida nos pusimos ha revisar los papeles de la excavación, pues él tenía que irse en unos minutos a una reunión en el Valle de los Reyes con el director del American Research Center in Egypt.

Desde allí, Alí y yo nos fuimos al despacho de Ali Asfar, el Director de Antigüedades en el West Bank. Le pillamos por los pelos, pues en un par de horas cogía el tren para El Cairo. Él es de Tanta, un pueblo del Delta, y se va a pasar las vacaciones del Aid con su familia. De nuevo el protocolo de la firma de papeles y más papeles. En diciembre me habían asignado a un inspector para nuestra excavación, pero a última hora nos lo habían cambiado: estará con nosotros durante la cuarta campaña Abdeen, un hombre muy moreno y de complexión pequeña. Me lo presentaron y charlamos un rato. Parece amable y colaborador. Con ayuda de Sultán, conseguimos acelerar todos los trámites en el “taftish” y estar listos para abrir la tumba hoy mismo, algo que no esperábamos ni por asomo. A eso de la una, marchamos hacia Dra Abu el-Naga acompañados por otros dos inspectores para hacer la apertura oficial, romper el sello de seguridad de la puerta de entrada y revisar que dentro estaba todo como lo dejamos el año pasado. Para ello, era necesario conectar previamente la luz de dentro de las tumbas a la de la caseta de los guardas, que está a unos cuarenta metros. Mientras tanto, un grupo de ocho trabajadores limpiaba el exterior de plásticos, papeles, botellas, latas, cascotes, etc. El inspector, Abdeen, encontró tirado en la superficie un cono funerario de Djehuty y, emocionado, vino a mostrarnos su primer hallazgo con nosotros. Sin duda un buen presagio.

Los trabajadores que habían aparecido espontáneamente eran de los ya veteranos con nosotros: Taalat, Mohamed, Mahmoud Broston, Sayed, etc. Todavía mejor fue encontrarnos otra vez con los niños del pueblo y, sobre todo, con Mohamed, el niño que nos ofrece el té durante la excavación, que ya está hecho un chaval, y con sus dos hermanos, Mahmoud y Ahmed, que tienen las caras más simpáticas de todo Egipto.

Volvimos a comer al Marsam a las tres y media. Arroz, por supuesto, acompañado con un innovador y delicioso pollo al curry. Por la tarde, la mayor parte del equipo se ha ido a Luxor a comprar cosas para la excavación. Parece estar todo listo para comenzar mañana a trabajar duro desde muy temprano.

Desayuno al sol
Nada mejor que empezar el día con desayuno relajado en el patio del Marsam.
Preparativos
Juan Ivars revisa el material que utilizarán en la excavación.
Zona de excavación
En esta campaña esperamos acabar, si es posible, la excavación de los patios de entrada a las tumbas.
Apertura 2005
Momento en el que el muro de piedra que levantamos delante de la cancela de hierro es derruido para proceder con la apertura de la tumba de Djehuty.

Vida cotidiana

La casa 'amarilla'
La casa justo en cima de las tumbas, de color amarillo intenso, ha sido parcialmente pintada de azul celeste. ¡Sin consultarnos! Habrá que cambiar ahora el texto de las conferencias.
Primeras impresiones
Carlos y Juan examinan como colocar los polipastos y su “artilugio” para cerrar el agujero de la tumba de Djehuty.