Proyecto Djehuty

Campañas

campaña 2011

resumen de la campaña

En el mes de enero de 2011 el "Proyecto Djehuty", coordinado desde el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, llevó a cabo su 10ª campaña arqueológica en Luxor, en el área donde se encuentran los monumentos funerarios de Djehuty y de Hery, dos altos dignatarios de la corte entre el año 1500 y el 1450 a. C.

La tumba de Djehuty, "supervisor del Tesoro" y "supervisor de los artesanos" de la reina Hatshepsut ha sido ya totalmente excavada, incluyendo sus tres pozos funerarios. Ahora el trabajo en su interior se centra en la documentación fotográfica y epigráfica y en la restauración de las paredes. En esta campaña se realizaron series de orto-fotografías de todas las paredes. Posteriormente, las fotos han sido montadas en el ordenador y se ha generado una giga-foto de cada pared con suficiente resolución como para ampliarla a escala 1/1 y poder así observar los detalles dentro del conjunto. Por otro lado, el agujero que comunicaba el interior del monumento de Djehuty con la vecina tumba –399– ha sido completamente cerrado, y la inscripción biográfica de Djehuty que sufrió la rotura sigue en proceso de reconstrucción, recolocando los fragmentos hallados en la excavación del exterior. Los trabajos de documentación, estudio y restauración todavía durarán varios años.

El propietario de una de las tumbas vecinas, Hery, vivió unos cincuenta años antes y, a través de su madre, parece ser que estaba emparentado con la familia real, los iniciadores de la dinastía XVIII, quienes construyeron el imperio egipcio, extendiendo la influencia política, económica y cultural de Egipto sobre Nubia al sur, y sobre Palestina y Siria al norte. Hery decoró las paredes de su tumba con inscripciones y escenas en relieve, constituyendo una de las pocas tumbas decoradas de esta época que se conservan. Así, la información social y religiosa que se desprende de su monumento funerario es de gran importancia para la reconstrucción histórica de estos importantes años de la historia del antiguo Egipto.

La tumba de Hery presentaba el mismo problema que años atrás la tumba de Djehuty: la cámara más interna estaba llena hasta arriba de escombros que caían a través de dos agujeros en el techo. En la campaña anterior conseguimos solventar el problema y, así, este año pudimos comenzar a excavar en su interior. A las tres semanas, descubrimos la entrada a un pozo funerario; un hallazgo inesperado, pues, a la entrada, en el patio exterior, ya habíamos hallado y excavado años atrás un pozo funerario. Este segundo y nuevo pozo es, muy probablemente, el verdadero pozo funerario de Hery. En la campaña que viene, en enero-febrero 2012, lo excavaremos y conoceremos el estado en el que se encuentra su enterramiento y su ajuar funerario. La excavación del pozo realza todavía más la importancia histórica del monumento.

Excavando en la falda de la colina unos metros más arriba de la tumba de Hery hallamos en la campaña pasada una pequeña capilla de época ramésida (c. 1200 a. C.), decorada con interesantes escenas de telares manipulados por niños desnudos, algo poco usual en el repertorio iconográfico de los monumentos funerarios. A través de un agujero en una de sus paredes, en esta campaña conseguimos acceder a una gran galería que penetra en la roca de la colina unos veinte metros, formada por más de media docena de habitaciones, algunas de altos techos y con pilares. Las galerías fueron talladas y utilizadas en época de los faraones ptolomeos para depositar como exvotos momias de ibis y halcones u otros animales. Esta peculiar práctica queda perfectamente documentada, no sólo por el hallazgo de numerosos paquetes de lino conteniendo animales momificados, sino también por la presencia de graffiti escritos en "demótico", utilizando tinta roja. Uno de ellos está fechado en el año 43 de Ptolomeo VIII, que equivale al 128-127 a. C. Si bien la momificación de animales estaba bien documentada en las necrópolis de Saqqara y de Tuna el-Gebel, este es el hallazgo más importante en la necrópolis de la antigua Tebas.

Hace tres años, en mayo de 2008, el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto concedió a la misión arqueológica española la extensión del área de excavación. Al disponerse las tumbas unas al lado de otras, casi formando calles, puede extrapolarse lo que hemos sacado a la luz en estos diez primeros años e hipotetizar que nos esperan todavía hoy enterradas más de una docena de tumbas nuevas, desconocidas hasta la fecha. Probablemente no todas ellas se conserven en buen estado, pero, con que sólo la mitad conserven parte de su decoración original, el "Proyecto Djehuty" tiene por delante unos años de investigación muy prometedores y emocionantes.

En esta décima campaña, en enero de 2011, comenzamos a excavar en la zona nueva, a la izquierda (al suroeste) del patio de entrada a la tumba de Djehuty. A tan sólo medio metro de profundidad, sacamos a la luz un depósito de mas de ochenta "shabtis", figurillas de barro pintado que supuestamente ayudarían al difunto en las labores agrícolas en el Más Allá. El texto escrito en vertical sobre las piernas de las figurillas identifica al propietario por su nombre, Suenamon, quien probablemente vivió durante la dinastía XXI, en torno al año 1000 a. C. La importancia de este hallazgo radica en que nos está indirectamente indicando que la zona está muy poco alterada desde época antigua, desde hace 3000 años; que los ladrones y egiptólogos del siglo XIX y XX que pasaron por aquí no tocaron el terreno y que, por tanto, a medida que profundicemos en la excavación nos esperan estratos más antiguos en relativo buen estado. Todo parece indicar que la excavación en los nuevos sectores tiene un enorme potencial y que nos esperan años de hallazgos relevantes.

A la par que se llevan a cabo excavaciones en distintas zonas del yacimiento, continúan las tareas de restauración, tanto de las paredes de los monumentos funerarios, como de los objetos hallados en el transcurso de las excavaciones, como es el caso del ataúd pintado e inscrito de Iqer, el arquero del año 2000 a. C. Además, continúa el estudio medio ambiental del interior de las tumbas, así como la traducción y estudio de las inscripciones.